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domingo, 2 de agosto de 2009

El kirchnerismo teme por el “caso Santiago”

El "caso Alegre" movió a la ciudadanía santiagueña (más politizada que nunca) a un cuchicheo inagotable. La calle dice cualquier cosa. Los profetas pontifican en remises o en confiterías y agrandan las cosas, tanto que ya lo ven debilitado al gobierno provincial, “porque la Nación le soltó la mano” y “porque todos están salpicados con el aquelarre de la corrupción santiagueña”. También están los agoreros que se atreven a afirmar que el gobernador Gerardo Zamora “ya solicitó ser embajador en Cuba” y que dejará el Ejecutivo “en manos del vice, Ángel Niccolai”.No es para tanto, aunque la Nación colocó otra lente en sus nuevas lecturas a Santiago del Estero. Lo que antes fue el apoyo total a una administración adepta al kirchnerismo, se ha transformado por estos días en una “vigilancia atenta”. Nadie, en el poder central, se puede convencer que el “caso Alegre” se originó, desarrolló y creció de la noche a la mañana. Para los Kirchner, esta corruptela tiene antigüedad y el ex intendente maniobró a sus anchas gracias a padrinazgos políticos y a contubernios comiteriles, tanto que se lo convirtió en “en el guardián ético e ideológico y en el custodio del espíritu histórico de los radicales santiagueños”, cuando se lo proclamó presidente de la Convención Provincial de la UCR.Néstor Kirchner no es de los que tira debajo el tren a sus aliados leales. Va a tratar de defender a ultranza a la administración que le fue leal desde que creó la transversalidad en la Argentina. Lo que pasa es que está vigilante. Más aún, preocupado, en razón de que el “caso Alegre” puede llegar a chapotear a otros funcionarios provinciales y, a la hora de examinar el tratamiento de las licitaciones y adjudicaciones de obras públicas (con fondos nacionales), alcanzaría a involucrar a figuras conspicuas de lo que fue su gabinete y que se mantienen en el elenco de la actual Presidenta.Hoy por hoy, para Buenos Aires, el “caso Alegre” se transformó en el “caso Santiago” y, en este nuevo tiempo del “diálogo y el consenso” con la oposición que propone el kirchnerismo, nadie va a jugar una carta perdedora. Los santiagueños “queman” y “chamuscan” en cualquier mesa de negociaciones, sobre todo si se tiene en cuenta que los interlocutores del gobierno nacional (Gerardo Morales, presidente de la UCR nacional, por ejemplo), está buscando el momento para enrostrar a los Kirchner las miles de denuncias que acusan a Alegre y a otros prominentes funcionarios de esta provincia.Somos, otra vez, un salvavidas de plomo. El kirchnerismo sabe que cuando los opositores exijan controles serios sobre la calidad institucional en Santiago del Estero, pueden quedar sin argumentos frente a radicales y peronistas disidentes que machacarán sobre causas emblemáticas como los 39 presos asesinados en el Penal de Varones; la docena de chicos de hogares humildes que murieron por el experimento de la vacuna; la desaparición, tortura y asesinato del empleado de la dirección general de Rentas, Raúl Domínguez, o el silencio de la mayoría del Poder Legislativa y la dependencia de la Justicia con jueces de Instrucción que van a cumplir cinco años en comisión.Y, si no se lo plantean en las mesas de negociaciones, el kirchnerismo tiene información precisa de que los más representativos dirigentes opositores nacionales están organizando un arribo a esta provincia para participar de las “marchas contra la corrupción” de los días viernes en nuestra capital, intentando nacionalizar el “caso Santiago”.“Aquí en Buenos Aires también se habla de pedidos de embajadas, de renuncias y de marchas contra la corrupción. Pero la verdad es que el gobierno nacional está preocupado por la falta de calidad institucional que impera en Santiago del Estero”, dijo a Arena Política desde la Capital Federal, el diputado provincial Francisco Alberto Cavallotti, quien fue convocado por operadores políticos de la Casa Rosada.Otro que fue llamado por el kirchnerismo es el intendente de La Banda, Héctor Eduardo “Chabay” Ruiz, quien desde su regreso (el miércoles por la noche), se limitó a “contar las novedades” sólo y exclusivamente a sus colaboradores y dirigentes más allegados.

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miércoles, 15 de julio de 2009

INDIGNANTE ALARDE DE CORRUPCION - Diario La Nación 15-07-09

Editorial I
Detenido desde hace pocos días bajo la acusación de comandar una asociación ilícita que defraudó en varios millones a la administración municipal y promovió el enriquecimiento ilícito de varios funcionarios, el ex intendente de Santiago del Estero Julio Alegre ha sufrido una escandalosa e impactante caída que, al principio, parecía obedecer a un repentino y raro ímpetu de la justicia santiagueña en pro de la transparencia.
Sin embargo, el verdadero motivo del estrepitoso derrumbe de Alegre parece haberse originado en fuertes diferencias políticas con el gobernador Gerardo Zamora, un radical K igual que Alegre.
Ambos fueron aliados hasta hace poco y el ex intendente parecía ser el delfín del gobernador, a quien había reemplazado en la intendencia capitalina. Alegre había triunfado en las elecciones del 28 del mes pasado, y si bien la investigación en su contra se había iniciado antes, se aceleró a partir del día siguiente, y poco después todas sus propiedades fueron allanadas. En las elecciones, Alegre se habría aproximado al radicalismo de José Zavalía, líder del Acuerdo Cívico Frente Unidad Popular.
Con la profusión de detalles que sólo llegan al periodismo cuando existe un fuerte interés político en su difusión, se supo que Alegre sería dueño de varias casas y departamentos en la capital provincial; de un chalet en Punta del Este que valdría 700.000 dólares y un departamento en el mismo balneario valuado en 100.000 dólares, y de dos camionetas y tres cuatriciclos (vehículos cuyos valores suman 240.000 dólares).
Alegre, de 39 años, habría empleado varios testaferros a quienes investiga la Justicia, con lo cual su fortuna podría ser mayor. El funcionario se habría valido, a su vez, de empleados municipales que cobraban altas sumas que no eran para ellos y figuraban como titulares de empresas que en realidad no les pertenecían, pues sólo existían en los papeles y servían de fachada.
Que este tipo de hechos ocurran en una de las provincias más pobres y postergadas del país adquiere ribetes aún más escandalosos. Y que se hayan desarrollado a la vista del poder político, la Justicia y la prensa local sin que no hayan reaccionado antes, más que llamar la atención, indigna. Porque es evidente que el enriquecimiento de Alegre no podía ser desconocido por nadie y cabe sospechar que pudo haber formado parte de una cadena más amplia de funcionarios que se han aprovechado del dinero de una provincia paupérrima y sin libertad de prensa. En este sentido, Zamora es cómplice de Alegre.
La endeblez que caracteriza a las instituciones de Santiago del Estero es una de las graves deudas de la gestión de Zamora, quien a poco de asumir promovió la suspensión de las leyes de ética pública, acceso a la información y transparencia.
La designación de jueces adictos al gobernador en el Tribunal Superior no es ningún secreto, así como las versiones en firme que mencionan la adquisición, por parte de allegados al gobernador, de parte de los paquetes accionarios de importantes medios de prensa de la provincia. Buena parte de los jueces se encuentran en comisión y pueden ser removidos, lo que les quita toda independencia.
En noviembre del año pasado nos referimos en estas columnas a esos graves déficits, y mencionamos también la preocupante falta de avances en la investigación del asesinato de Raúl Domínguez, funcionario de la Dirección General de Rentas provincial, quien, tras declarar como testigo en una causa por evasión al impuesto de sellos mediante timbrados falsos, fue secuestrado y luego, como un mensaje mafioso, su cadáver apareció mutilado.
El diputado provincial Francisco Cavallotti, quien fue abogado del ex caudillo Carlos Juárez, afirmó que "los concejales son partícipes necesarios de los delitos en los que ha incurrido Alegre", ya que si los ediles "hubiesen cumplido con su función como corresponde Alegre no hubiera robado como ha robado". El legislador opositor lamentó que en su provincia el Poder Judicial se encuentre "en comisión desde hace seis años".
En una provincia convertida en feudo y donde las prácticas juaristas parecen imperar sin necesidad de la presencia del matrimonio Juárez, todo atisbo de lucha contra la corrupción es bienvenido. La profundidad que alcance la investigación judicial sobre Alegre dará la pauta de si se trata sólo de un castigo judicial motorizado por el poder político a alguien que pudo haber traicionado lealtades políticas o si, por fin, estamos ante un despertar de la justicia provincial.
ACLARACION: Queremos interpretar que las declaraciones realizadas por el Dip. Cavallotti, cuando se refieren a los concejales, estan dirigidas a los Concejales Oficialistas del Bloque del Frente Civico por Santiago, ya que nuestro Bloque, desde el inicio de la presente gestion presento mas de 570 proyectos, de los cuales 88 estan referidos a pedidos de informes, es mas fuimos los unicos que nos presentamos ante la justicia a denunciar. "No todos somos los mismos"

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domingo, 12 de julio de 2009

"DIJERON QUE ERAN ORDENES DE ARRIBA" - La Nacion 12/07/09

Uno de los detenidos por el fraude denuncia que la policía le pidió delatar a funcionarios.

SANTIAGO DEL ESTERO (De un enviado especial).- César Villalba, el primer detenido de la causa que llevó a la cárcel a Julio Alegre, el destituido intendente de esta ciudad, tiene 26 años y vive con su madre y sus hermanos, en una casa humilde, ubicada en una calle de tierra del barrio 8 de Abril, uno de los más pobres de la zona.
El 15 de mayo pasado había ido al Banco de Santiago del Estero a cobrar un cheque a su nombre, por $ 15.000, que le había dado el hoy prófugo Oscar Farías, entonces director de Obras Públicas del municipio. Era una de las tareas que cumplía en la intendencia a cambio de los $ 200 mensuales que recibía como beneficiario del Plan Higiene, un programa social de la intendencia.
La policía lo detuvo minutos antes de las 9, cuando caminaba con los $ 15.000, de regreso a la municipalidad. Sólo recuperó la libertad 17 días después y aún hoy está acusado de integrar la asociación ilícita que, según la hipótesis del juez Gustavo Herrera, comandaban Alegre y Farías.
Entre las pruebas que pesan contra Villalba figura la reciente creación de dos empresas, que serían parte de la maniobra, según señalan fuentes judiciales al tanto del expediente.
"Ellos me decían que los cheques eran para pagarle a proveedores. Yo no sé qué hacían después con la plata", cuenta Villalba a LA NACION, en la cocina de su casa, ante la atenta mirada de su madre, una puntera política del radicalismo.
"Cuando los policías me detuvieron en la calle, me pedían que involucrara a más gente, me dijeron que recibían órdenes de arriba", agrega.
-¿Quién los mandaba a cobrar los cheques y a quién le entregaba el dinero?
-Siempre Farías. El acostumbraba a mandarme a cobrar cheques, tres o cuatro veces al mes. A veces eran de $ 4000 o de $ 5000. Lo máximo fue $ 15.000. El día que me detuvieron, me dijo que fuera a cambiar un cheque porque tenía que pagarle a un proveedor. Cambié el cheque y cuando salí, hice una cuadra y me detuvieron.
-¿Le dijeron por qué lo detenían?
-No. El chango que me detiene, yo lo conozco, me dice: "Ya van a cagar los pícaros de Farías". Me tomaron declaración. Querían que contara cosas que yo no sé, que involucrara a otra gente. Me dijeron que les habían dado órdenes desde arriba. Me amenazaron: me dijeron que me iban a bolsear , que me iban a poner una venda.
-¿Por qué formó dos empresas en marzo?
-Las hice con un amigo. Hacíamos trabajos de albañilería y, a veces nos pedían factura y nosotros no teníamos que presentar. Por eso, él me dijo que hiciéramos las empresas para poder trabajar más. Igual, todavía no habíamos hecho ni una sola factura.

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